¡Cambiar desde dentro!👌☝
El escenario ha cambiado, existen importantes cambios en
las poblaciones objeto de atención y en el entorno, lo que implica necesidad de
adaptación, para la gestión del Sistema Sanitario. Es importante destacar que, en paralelo con el aumento de
los esfuerzos para abordar las amenazas emergentes que requieren mitigación a
gran escala e investigación científica, para comprender su posible impacto en
las poblaciones humanas, la forma en que las personas se comunican, reciben y
comprenden la información ha cambiado en los últimos 50 años. Internet y sus
polémicas derivaciones, las redes sociales, se han convertido en elementos
omnipresentes de la vida cotidiana a través de ordenadores domésticos,
ordenadores de trabajo y dispositivos móviles, lo que puede dificultar la
recepción de mensajes precisos. (1)
La gestión, tiene que ir más intencionalmente dirigida a las
actuaciones de prevención, la capacidad de actuar oportunamente, sobre
enfermedades que se pueden diagnosticar precozmente mediante diseños de
cribados (el cáncer, la diabetes, la hipertensión, Enfermedad pulmonar
obstructiva crónica (EPOC) y otras), sobre lo cual (para suerte de todos), se
están pronunciando cada vez más las guías clínicas del último año (2025), lo
que permite encontrar estas enfermedades en periodos subclínicos, aplicar un
tratamiento precoz, evitar las complicaciones, la pérdida de calidad de vida
que se produce en estos pacientes y reducir la mortalidad. También permite ahorrar costes y disminuir
gastos, elementos esenciales en la supervivencia del sistema.
Hacer compatible el Sistema Sanitario con las
demandas crecientes de la población, con mayor expectativa de vida, pero no
exenta de problemas sanitarios, es uno de los desafíos que enfrentan los
gestores. Para agravar los cambios demográficos, la
planificación del personal en medicina geriátrica y de rehabilitación no han
seguido el ritmo del crecimiento de la población de mayor edad, y existe una
escasez de recursos médicos dirigidos a la población envejeciente. En muchos
países en proceso de envejecimiento, la tendencia al alza en la incidencia de
las enfermedades crónicas no trasmisibles (ENT) y la presencia de
multimorbilidad plantean desafíos especiales para el sector sanitario. (2)
Esta situación plantea un reto importante hasta para los
sistemas sanitarios mejor reconocidos y resolutivos, una revisión sistemática,
sobre el sistema sanitario de Suecia, plantea que la escasez es especialmente
evidente para los especialistas médicos. Se cree que los principales atributos
del déficit son el crecimiento subyacente de la población sueca, junto con una
formación vocacional de tamaño insuficiente de enfermeras y médicos de atención
primaria. Estos factores han creado un ciclo de retroalimentación negativa
caracterizado por entornos de trabajo estresantes, horarios de trabajo
inconvenientes, competencia con el sector privado y una creciente demanda de
análisis histopatológicos. La escasez de personal es particularmente grave en
las zonas rurales donde los proveedores de atención médica tienen que depender
de profesionales temporales para cumplir con sus responsabilidades. (3)
La financiación del sistema sanitario, tiene que ser
proporcional a los gastos necesarios y justificados que asumimos y que la
sociedad está dispuesta a invertir en función de la salud. El reciente informe del Consejo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la Economía de la Salud para Todos, ofrece
recomendaciones prácticas sobre cómo valorar la salud para todos. Las
autoridades sanitarias también deben garantizar a las autoridades financieras
que cualquier fondo adicional se gastará eficazmente, y al mismo tiempo,
demostrar su compromiso de tomar medidas contundentes para reducir el gasto
innecesario. (4)
En la gestión
clínica, el progreso es evidente, aunque tenemos que continuar insistiendo en
la seguridad de los pacientes, en
evitar la improvisación, por la complejidad progresiva de los fenómenos
clínicos asociados a los problemas de salud a los que nos enfrentamos, los
riesgos, las comorbilidades, las bacterias multirresistentes, el
envejecimiento, que son entre otros, fenómenos que la Organización Mundial de
la Salud, considera como los mayores problemas sanitarios mundialmente, para
ello hay que mejorar los diseños y las mediciones, lo cual sin discusión,
contribuye en términos de mejora de la calidad a la eficiencia, disminuir las
estancias en hospitalizaciones, disminuir los costes y a la sostenibilidad del
Sistema Sanitario.
BIBLIOGRAFÍA.
1.- LeBlanc TT. Strengthening Social and Economic,
Medical, and Public Health Systems Before Disasters Strike. Am J Public Health.
2021 May;111(5):842-843. doi: 10.2105/AJPH.2021.306247. PMID: 33826376; PMCID:
PMC8034001.
2.- Chen X, Giles J, Yao Y, Yip
W, Meng Q, Berkman L, Chen H, Chen X, Feng J, Feng Z, Glinskaya E, Gong J, Hu
P, Kan H, Lei X, Liu X, Steptoe A, Wang G, Wang H, Wang H, Wang X, Wang Y, Yang
L, Zhang L, Zhang Q, Wu J, Wu Z, Strauss J, Smith J, Zhao Y. The path to
healthy ageing in China: a Peking University-Lancet Commission. Lancet. 2022
Dec 3;400(10367):1967-2006. doi: 10.1016/S0140-6736(22)01546-X. Epub 2022 Nov
21. PMID: 36423650; PMCID: PMC9801271.
3.- Ludvigsson JF, Bergman D, Lundgren CI, Sundquist K, Geijerstam JA, Glenngård AH, Lindh M, Sundström J, Kaarme J, Yao J. The healthcare system in Sweden. Eur J Epidemiol. 2025 May;40(5):563-579. doi: 10.1007/s10654-025-01226-9. Epub 2025 May 19. PMID: 40383868; PMCID: PMC12170770.
4.- James C, Colombo F, Morgan D, Vammalle C. Finance and health dialogue needed to build resilient health systems. Bull World Health Organ. 2024 May 1;102(5):368-369. doi: 10.2471/BLT.24.291539. Epub 2024 Apr 17. PMID: 38680469; PMCID: PMC11046157

