lunes, 29 de junio de 2020

El camino más corto: La responsabilidad.

👉A propósito de unartículo del profesor Jordi Varela ¿Se podrán evitar las cascadas de pruebas después de un hallazgo incidental?


Dr. Juan Carlos Laborí García.


👀El camino más corto: La responsabilidad.

Respetable profesor, a pesar de estar de acuerdo con usted totalmente y de sus irrebatibles argumentos en este tema, tan antiguo como la practica médica y que solo hace pocos años iniciamos a debatir y tratar con la contundencia que merecía dada las consecuencias, no es muy fácil que todos estemos de acuerdo en como logar un poco de mesura en las “indicaciones de estudios médicos”

Es mas, me atrevo a decir, sabiendo que provocaré no pocas polémicas y algunos tantos desacuerdos, que 👉 los que primero iniciaron a llamar la atención en este problema, lo hicieron por el hecho y la motivación económica y no por las consecuencias médicas.

Sabemos que nuestras practicas iniciaron su revisión y los conceptos de la calidad tomaron mucha fuerza, a partir de los primeros 20 años del siglo pasado con la estandarización de procedimientos y procesos, después de la revisión realizada por el Colegio Americano de Cirugía en los Estados Unidos, pero antes ya existía la preocupación por los costos y las consecuencias en términos económicos en esta misma sociedad y en Asia.

La multifactorialidad, y recurro a este término sabiendo que deja muchas aristas imposibles de tratar en un corto comentario, es más evidente que nunca en este problema y lo llamo problema como usted, por que sencillamente lo es.

Los esfuerzos realizados con la publicación de nuevos protocolos, procedimientos, guías de buenas prácticas, manuales y un número importante de valiosos documentos, con base en las mejores evidencias, no han logrado solucionarlo.

Este tema abordado por usted, seguramente llama sin discusión al debate y no tengo dudas que daría para muchos congresos médicos, donde todos expendemos criterios a favor y en contra, sin lograr un consenso más allá del conocimiento que tenemos de los beneficios y perjuicios de estas prácticas, algunas veces no tan avaladas por las “evidencias disponibles”, pero que una y otra vez recurrimos a ella. 

Muchos con el buen ánimo de un diagnóstico y otros con el no cuestionado afán de la “investigación médica” y aquí entramos en los aspectos éticos y bioéticos, que hemos discutido más de una vez en nuestras instituciones, tratando de no incurrir en errores que van más allá del acto de la indicación y perjuicios al paciente, que entraña costos y gastos, pero otras veces contamos con el financiamiento y no con tan claros objetivos, de transnacionales de la “industria médica”.

👉Voy a recurrir a uno de los mas antiguos y respetables textos de la medicina, con el único animo de ejemplificar este viejo dilema.

Desde el mismo momento en que decidimos iniciarnos en la práctica médica, nos trasmitieron conceptos que probablemente tenemos que reinterpretar y llamar la atención sobre ellos, en sus consejos Esculapio decía:

Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación; ten presente que te juzgaran, no por tu ciencia, sino por las casualidades del destino”

En ningún modo trato de descontextualizar el marco de lo escrito, sabemos que el camino de la investigación médica ha logrado salvar muchas vidas, pero también en el encontramos esas casualidades, ¿Cuál de estas dos, será esa "reputación que perseguimos"?

 👀Mas adelante continuaba Esculapio:

“Aunque la medicina es una ciencia oscura, a quien los esfuerzos de sus fieles van iluminando de siglo en siglo, no te será permitido dudar nunca, so pena de perder todo crédito. Si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarla, el vulgo irá a charlatanes que venden la mentira que necesita”.

☝Tenemos que continuar investigando, eso no lo pone en duda nadie, pero también ser responsables, sus solidos argumentos me ahorran tener que poner nuevos ejemplos que son evidencias probadas y que hoy disponemos, de los perjuicios que algunas veces con buenos propósitos provocamos, no es suficiente pedir el consentimiento a nuestros pacientes para que acedan a formar parte de una investigación, sabemos nuestra capacidad de convencer y el buen animo de las personas de contribuir a una buena causa y más si se trata de salvar vidas.

Los que ya tenemos algunos años en la práctica médica y nos dimos cuenta de la necesidad de gestionar adecuadamente, aprendimos también que “no es suficiente hacer las cosas correctamente, hay que hacer las cosas correctas” Peter Drucker.

Esculapio finalizaba:

… “si ansias conocer al hombre, penetrar todo lo trágico de su destino, ¡hazte médico, hijo mío!”

Y tenía mucha razón, por eso y más nos hicimos médicos, pero también gestores, conocer al hombre como ser social, sus enfermedades para tratarlas, pero mejor aun es evitarlas, es lo que pretendemos todos. 

Pero eso hay que lograrlo, sin prejuicios ni perjuicios, hay que mirar al hospital desde otra perspectiva, ampliar el debate sobre el sistema sanitario que tenemos y que pretendemos tener, el del futuro, tenemos que involucrar a la sociedad y hacer más desde la atención primaria, para una CIENCIA SOSTENIBLE, en fin, con RESPONSABILIDAD.👈

👉Aquí va mi hipótesis arriesgada del problema:

☝No dejo de entender que muchas enfermedades, son como un sol en el horizonte, desde nuestra perspectiva como espectador, solo podemos ver la mitad

¿Será esto a lo que no se pueden acostumbrar los médicos?

Agradezco su importante articulo profesor👍 y sería bueno que muchos profesionales de las ciencias médicas, no solo gestores y salubristas, nos pronunciáramos sobre el.

Dr. MSc. Juan Carlos Laborí García

jueves, 18 de junio de 2020

Los retos de las instituciones sanitarias. La deuda asistencial con las ENT duarnte la crisis sanitaria.

💣💥La deuda contraída con las Enfermedades Crónicas no Transmisibles (ENT) y sus consecuencias.

Dr. Juan Carlos Laborí García.

RESUMEN:

👀👉La deuda que hemos contraído en este “paro asistencial involuntario” con este grupo de enfermedades y pacientes, provocado por la crisis sanitaria, aun en desarrollo y la imposibilidad de ajustar los mecanismos institucionales a los estándares exigidos para lograr un seguimiento de calidad a estos casos. Las consecuencias, de un periodo de no acompañamiento medico de nuestros diabéticos, hipertensos, dislipidémicos: aumento de las comorbilidades, generar mayor discapacidad y dependencia, disminuir expectativa y calidad de vida, con el consiguiente gasto social y la limitación a una persona de no disponer de un derecho humano fundamental, LA SALUD.

ABSTRACT:

The debt that we have contracted in this "involuntary care stoppage" with this group of diseases and patients, caused by the health crisis, still in development and the impossibility of adjusting institutional mechanisms to the standards required to achieve quality follow-up in these cases. The consequences, of a period of medical non-accompaniment of our diabetics, hypertensive, dyslipidemic patients: increased comorbidities, generate greater disability and dependency, decrease expectation and quality of life, with the consequent social expense and the limitation to a person of not having of a fundamental human right, HEALTH.

Desarrollo:

A propósito de dar continuidad a una primera publicación pensé realizar una un poco más extensa, ampliar y abordar varios ángulos de la atención a las ENT, desde los aspectos relacionados a la prevención y diagnóstico hasta el tratamiento y seguimientos de estas, la motivación; La deuda que hemos contraído en este “paro asistencial involuntario” con este grupo de enfermedades y pacientes, provocado por la crisis sanitaria, aun en desarrollo y la imposibilidad de ajustar los mecanismos institucionales a los estándares exigidos para lograr un seguimiento de calidad a estos casos.

No pensé escribir sobre este caso que hoy tomo para ejemplificar, hasta entender las lamentables consecuencias que igual, puede tener este periodo en otros muchos pacientes con seguimiento no adecuado y no diagnosticados.

Me di cuenta que no era el objetivo, abordar con amplitud este caso, sino el motivar la salida del agobio de esta pandemia y concentrarnos en otras epidemias de consecuencias a más largo plazo y con resultados igualmente catastróficos para las personas, la familia y la sociedad, las ENT.

Las consecuencias pueden ser el ejemplo que traigo hoy a propósito de un caso lamentablemente no tan infrecuente, que entre otras cosas y a pesar de sus comorbilidades, no disponía de un seguro de salud lo que le impide un seguimiento adecuado, el acceso a los medicamentos y empeora los pronósticos.

Caso:

Se trata de un paciente AJD, masculino de 60 años, diagnosticado con Diabetes Mellitus tipo II y Enfermedad Cardiaca Hipertensiva, tratado con Metformina, ECA y Diuréticos Tiazídicos, que acude a una consulta para reevaluación después de varias semanas con cefalea, de intensidad y localización variable, ocasionalmente temporal, recurrente y perdida ligera de la fuerza muscular en el brazo izquierdo.

Al examen físico se constata, latidos rítmicos, FC 84 x min, Soplo Sistólico II/VI Ao/M, niveles de TA 144/90 mmHg y al examen neurológico, se trata de un paciente consciente, orientado con hemiparesia fasiobraquial izquierda.

Por los antecedentes y el cuadro clínico que presentaba el paciente, era planteable la posibilidad diagnóstica de una Enfermedad Cerebrovascular Isquémica, para confirmar este diagnóstico, se indican exámenes de laboratorio, ECG, Rx y una TAC de Cráneo.

En los exámenes de laboratorio encontramos niveles elevados de Glicemia 202 mg/dl; Creatinina 1.2 mg/dl; Ac. Úrico 9.0 mg/dl, HIV negativo, otros resultados no presentaron alteraciones.

En el ECG, ritmo sinusal, FC 88 x min, Trastorno de repolarización ventricular, signos de hipertrofia ventricular izquierda y bloqueo de rama derecha.

Ecocardiograma: Sin trastorno de la contractilidad, con hipertrofia ventricular e insuficiencia aortica ligera.

Rx Tórax: Ligera cardiomegalia y aorta prominente.

TAC AJD 60 años


Se indica una Tomografía (TAC) de cráneo, que aporta la siguiente imagen (ver imagen anexa), con la posibilidad diagnóstica de ECV isquémica, ¿Encefalomalacia? y se sugiere realizar Resonancia (RMN).

Discusión:

Las relaciones epidemiológicas entre la diabetes y la enfermedad cerebrovascular tienen un notable interés clínico debido a la elevada prevalencia poblacional de ambos procesos. El antecedente de diabetes se ha relacionado también con un peor pronóstico en los pacientes que sufren un ictus y con un mayor riesgo de recurrencia tras él (J Tejada García, 2010).

Entre los factores de riesgo encontramos la hipertensión arterial (HTA) y fibrilación auricular la (FA) como los principales. Otros también importantes son la diabetes mellitus, la dislipemia y el tabaquismo.

TAC AJD 60 años
La tomografía computarizada y la resonancia magnética nuclear son técnicas imagenológicas de diagnóstico médico que ofrecen información excelente de diferentes procesos infecciosos, traumáticos o tumorales de cualquier parte del cuerpo humano. Con ellos se permitió la identificación de innumerables patologías y patrones característicos de las mismas, siendo una de ellas, el realce en anillo en el Sistema Nervioso Central. Numerosas patologías presentan este patrón imagenológico Glioblastoma multiforme, síndromes desmielinizantes, metástasis, abscesos cerebrales, toxoplasmosis cerebral, neurocisticercosis, linfomas, entre otros (Aljure, Pulido Arias, Rodríguez Monroy, Rodríguez Mateus, & Ramos Hernández, 2016).

El paciente fue abordado inicialmente en otra unidad de salud en la consulta de Neurocirugía, desde donde a consecuencia de la necesidad de realizar un abordaje más integral y multidisciplinario, las comorbilidades presentes y la necesidad de confirmar el diagnóstico fue remitido a nuestro centro y consulta.

Coincidimos con el abordaje inicial y el diagnóstico planteado después de discutir varios puntos de

TAC AJD 60 años
vista y con la imagen de la TAC ya en nuestro poder, realmente parecía al segundo resultado sugerido, pero no teníamos antecedentes que nos hicieran pensar en esa posibilidad (Encefalomalacia), si bien es cierto que el interrogatorio inicial del paciente nos aportó algunas dudas referido a traumas craneales y otras circunstancias.


Hablamos de enfermedad cerebrovascular cuando nos referimos a un trastorno de la circulación cerebral, generalmente de comienzo brusco, que puede ser consecuencia de la interrupción de flujo sanguíneo a una parte del encéfalo (isquemia cerebral) o de la rotura de un vaso sanguíneo (hemorragia cerebral). (Cristina Pedrosa Fraga, 2020)

Traté de realizar una apretada sintesis de presentación en este caso por que el objetivo es insistir en las consecuencia de la ausencia  de estos pacientes a nuestras consultas, sobre este caso no habia escrito, aunque si comentado en una discución con colegas Cardiologo, Neurologo y Neurocirujano, para realizar ajustes terapeuticos y concertar la mejor manera para seguir y ayudar a este paciente.

En nuestro medio no es infrecuente encontrar resultados tomográficos sorprendentes en paciente ocasionalmente sin síntomas específicos o subclínicos y con poca traducción periférica en el SNC, por ejemplo, la Cisticercosis, Virus de la Inmunodeficiencia Humana (HIV), Traumas, Infecciones antiguas del SN, Tumores entre otros.

En este caso se trataba de un paciente diabético, con una cardiopatía por hipertensión arterial, trastorno del metabolismo y una enfermedad cerebrovascular por precisar.

El parasitismo continúa siendo un problema de salud muy importante en África (OMS, 2019), las personas pueden padecer una cisticercosis por comer huevos de Tenia y llegar a su forma grave, la Neurocisticercosis. La infección por Tenia o teniasis y la cisticercosis, ocurren en todo el mundo, y las tasas más altas de casos corresponden a zonas de América Latina, Asia y África donde hay malas condiciones de saneamiento y cría de cerdos sueltos que pueden estar en contacto con heces humanas (CDC, 2013).

Realmente por la falta de elementos clínicos y las características de las imágenes, muy típica en el caso de la neurocisticercosis, descartamos esta posibilidad.

El HIV y su consecuencia Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), con una frecuencia importante en nuestro medio, es responsable con una incidencia aun por definir de muchos cuadros de cefaleas variables, inespecíficas y recurrentes, hemos realizados varios diagnósticos en adultos muy jóvenes (18 años, 20 años, 24años) de ambos sexos y otros paciente que llegaron a nuestra unidad de urgencia con cuadros clínicos neurológicos, cuyo diagnóstico resultó ser SIDA con lesiones encefálicas, diagnosticadas tomográficamente, en estos casos resultó ser un hallazgo.

El virus no parece invadir directamente a las células nerviosas, pero pone en peligro su salud y función.  La inflamación resultante puede dañar al cerebro y la médula espinal y causar síntomas como confusión y olvidos, cambios en la conducta, dolores intensos de cabeza, debilidad progresiva, pérdida de la sensación en los brazos y las piernas y accidente cerebrovascular (NIH National Intitute of Neurological Disorders and Stroke, 2016).  El test diagnóstico para nuestro paciente, resultó ser negativo.

Los tumores del sistema nervioso como el Astrocitoma maligno, que presenta una alta frecuencia en el adulto, siendo el responsable del 70% de los gliomas y el 20% de todos los tumores intracraneales (Aljure, et, al, 2016), se descartaron por la falta de elementos clínicos, la forma de presentación, la evolución (alto grado de malignidad) y las características de las imágenes que no sugerían esta posibilidad.

La Encefalomalacia, el término malacia proviene del griego antiguo “malakia” que significa, reblandecimiento. Es un sufijo utilizado para formar palabras que describen una alteración patológica de los tejidos del organismo, caracterizada por un deterioro progresivo de la consistencia normal de dichos tejidos (Neurocirugia Contemporanea, 2019). No es una enfermedad en sí, sino la consecuencia y secuela irreversible de algunos procesos patológicos que producen la muerte de las células nerviosas, fundamentalmente los episodios isquémicos que provocan necrosis focal o múltiple del parénquima encefálico, las infecciones (encefalitis o meningitis), los traumatismos craneales y otras enfermedades (DeCS descriptores en Ciencias de la Salud, OMS; OPS., 2020).

RMN AJD 60 años

El aspecto de la lesión que se encuentra en los estudios de imagen (TAC o RMN), depende de la severidad de la isquemia y puede aparecer pequeñas lesiones producidas por microinfartos a otras más extensas por confluencia de varios focos.



RMN: Se observa una leve hiperseñal en el DWI, pero con la normalización del mapa ADC en la

RMN AJD 60 años
topografía cortical subcortical fronto-opercular e insular a la derecha, aspectos que probablemente estén relacionados con la lesión vascular isquémica subaguda en el territorio ACM derecha. Después de la administración intravenosa de gadoline hay un ligero aumento del predominio cortical. Sin evidencia de transformación hemorrágica. Secuela vascular en la zona de transición occipito-parietal a la derecha, con ectasia retráctil de los espacios adyacentes.

RMN AJD 60 años


Diagnosis: Subacute ischemic lesion in the right frontal-opercular and insular region. Old ischemic lesion in the right cortex.

 



Estas pueden en definitiva ser las consecuencias, de un periodo de no acompañamiento medico de nuestros diabéticos, hipertensos, dislipidémicos: aumento de las comorbilidades, generar mayor discapacidad y dependencia, disminuir expectativa y calidad de vida, con el consiguiente gasto social y la limitación en una persona de no disponer de un derecho humano fundamental, LA SALUD, la pandemia de coronavirus a provocado miedo y desajustes en el sistema, en el caso de nuestros pacientes múltiples inasistencias a las consultas médicas, en algunos casos la situación económica provocó que dejaran de consumir los medicamentos, como esta pueden ser las lamentables consecuencias.


👀👉No dejemos a nadie detrás. No nos olvidemos de los más vulnerables.


Dr. MSc. Juan Carlos Laborí García


Bibliografía:

Aljure, V. d., Pulido Arias, E. A., Rodríguez Monroy, J. A., Rodríguez Mateus, M. N., & Ramos Hernández, J. A. (13 de febrero de 2016). BVS Portal Regional, biblioteca virtual de salud. Obtenido de https://pesquisa.bvsalud.org/portal/resource/pt/biblio-988508

CDC. (10 de Enero de 2013). Obtenido de https://www.cdc.gov/parasites/cysticercosis/es/index.html

Cristina Pedrosa Fraga, E. R. (16 de Abril de 2020). Fisterra. Obtenido de https://www.fisterra.com/guias-clinicas/ictus-fase-aguda/

DeCS descriptores en Ciencias de la Salud, OMS; OPS. (2020). Obtenido de http://decs.bvs.br/cgi-bin/wxis1660.exe/decsserver/?IsisScript=../cgi-bin/decsserver/decsserver.xis&task=exact_term&previous_page=homepage&interface_language=e&search_language=e&search_exp=Cerebromalacia

J Tejada García, L. R. (diciembre de 2010). ELSEVIER Avances en Diabetologia. Obtenido de https://www.elsevier.es/es-revista-avances-diabetologia-326-articulo-epidemiologia-enfermedad-vascular-cerebral-los-S1134323010660036

Neurocirugia Contemporanea. (26 de septiembre de 2019). Obtenido de http://neurocirugiacontemporanea.com/doku.php?id=encefalomalacia

NIH National Intitute of Neurological Disorders and Stroke. (20 de diciembre de 2016). Obtenido de https://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/Complicaciones_Neurologicas_del_SIDA.htm

OMS. (18 de junio de 2019). Obtenido de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/taeniasis-cysticercosis