jueves, 4 de noviembre de 2021

 

Diagnóstico oportuno, paso previo a la innovación eficaz.

 

Tenemos que partir de entender que el sector sanitario se encuentra en un proceso de cambio e innovación constante y nosotros, somos parte de ellos, muchas veces no necesitamos de grandes acciones, sino de acciones tácticas, en el área en que nos desempeñamos. 

En este escenario tenemos que tener el conocimiento y estar dotado de las herramientas necesarias para liderar y gestionar los equipos de trabajo, para lograr las actuaciones necesarias y dar respuesta a las necesidades:

1)    Utilizando las evidencias que nos aporta la investigación y los datos.

2)    Implementar a partir de un diagnóstico correcto.

3)    Probablemente lo más interesante en este escenario es la coparticipación o la co-innovación, lo cual nos permitirá aumentar la eficiencia, superar determinadas barreras, optimizar los recursos que disponemos, disminuir los costos y añadir valor a nuestras acciones.

La innovación es la actividad dirigida a la generación e implementación de nuevos conocimientos. Nos estamos refiriendo al proceso creativo y de explotación de nuevas ideas sobre la base del conocimiento individual y organizativo. Los elementos de un sistema de innovación (interactiva, evolutiva e institucional), se refuerzan mutuamente en el propio desarrollo de los procesos de aprendizaje y en la transmisión virtuosa del conocimiento entre personas y colectivos. Toda creatividad para ser implementada precisará de una estructura organizativa, de recursos e infraestructuras y de personas, y del desarrollo de capacidades suficientes para anticipar los efectos positivos de las innovaciones en las necesidades y demandas (actuales y futuras) de la población (especialmente en entornos de servicios públicos) (Luis Angel Oteo Ochoa, 2003).

 El proceso innovador

El tiempo es un recurso no renovable y no hay sistemas de innovación optimo, por lo tanto, la gestión de los cambios tiene que partir de decisiones certeras, donde se tomen en cuenta las lesiones aprendidas de las diferentes crisis e involucren a todos, contemplando los recursos, procesos, procedimientos, a partir de las buenas experiencias prácticas y dando como resultados propuestas de valor para mejorar en lo personal y la organización. 

La aplicación de una buena solución también es innovar, justamente, es lo que está ocurriendo hacia dentro de las organizaciones sanitarias.

Hay que poner en valor durante la innovación el contexto, el cambio observado y los nuevos retos y roles, la interdependencia, lo cual que impone posicionarse dentro de equipos de trabajos multidisciplinarios e interinstitucionales, para las diferentes especialidades, asumir el rol del “nuevo liderazgo”, la aplicación de las tecnologías a los servicios sanitarios, el conocimiento, la visión integrada de los procesos, con el objetivo de proporcionar seguridad y calidad a los pacientes y mejorar la eficiencia. 

…Los propios profesionales sanitarios han estado implicados en la generación de soluciones en su entorno, adaptadas a su marco de trabajo y con los recursos existentes, basadas en la innovación en procesos… quizás sea una de las innovaciones organizativas a la que haya que enfrentarse, la de oír más a los profesionales para participar con ellos en la toma de decisiones o para apoyarles en la toma de decisiones complejas de priorización provocadas por recursos limitados, en una sociedad que crecientemente demanda bienestar… (Galo Peralta Fernández, 2020) 

Hay que evolucionar necesariamente y así contribuir a la evolución de nuestras organizaciones, con soluciones eficaces, para que con ellas las instituciones pasen de ser seguras a ser sostenibles. 

El proceso innovador, también debe controlarse, lo que permitirá incorporar los recursos tangibles o intangibles que participan en el, saber el peso que tienen en las posibilidades de éxito, evaluarse integralmente visualizar, todas las influencias, nuestras deficiencia y capacidades, gestionar como un gran pastel, analizarla por sesiones y después integrar. 

Aplicar los nuevos enfoques, de manera creativa, con flexibilidad y sistematicidad, en la manera de observar y solucionar los diferentes problemas.  

El recurso enfermera(os), es siempre objeto de innovación, integra y en su actuación y en el recae el mayor peso de la “buena experiencia” de los usuarios-pacientes en las instituciones sanitarias, pasan la mayor tiempo pasan con él, en este personal se resume, y el paciente puede notar, todos los valores que puede trasladar una organización sanitaria, una especie de columna vertebral donde descansan el uso de otros recursos, movimientos y se vertebran los procesos asistenciales. 

Para suerte de los gestores, la enfermería es una profesión innovadora, que ha tenido la capacidad de adaptarse y desarrollarse, en la manera de ofrecer el servicio y sus prestaciones, este personal ha sabido entender la innovación como todas aquellas acciones que le permitido cambiar algo, en sus procesos y tecnologías y dar respuesta a cambios importantes del entorno, logrando más satisfacción en los pacientes y de los prestadores en esta área tan importante, con mejores los resultados. 

En el desarrollo de procesos innovadores por áreas o especialidades específicas, se puede tomar como referencia, la Anatomía Patológica, por la influencia que ejerce en la institución por su vital importancia en los resultados y la credibilidad de la investigación y actuaciones médicas, lo que aporta al desarrollo del proceso docentes y el control de calidad, todo ello producto de un proceso innovador profundo y progresivo en la introducción tecnológica, por el cambio necesario en el enfoque y un reposicionamiento en las perspectivas de desarrollo institucional, por su contribución al desarrollo de procesos innovadores en otras, como la Oncología y su aplicación de la Química, la Física, la Matemática, en las que se apoya, por el aporte en credibilidad a las investigaciones y al prestigio institucional, generando nuevas expectativas en los métodos de diagnóstico y las terapéuticas. 

Es un análisis de nuestras área, de recursos humanos o materiales, asistenciales o de diagnósticos, nos permite visualizar de donde partir con procesos innovadores consecuentes y progresivos, que se integran, alineando todos los intereses, usar recursos en función de los resultados y solución de problemas relevantes, podamos diagnosticar correctamente, revisando de manera critica, nuestras condiciones iniciales, eliminar variables que confundan, tomar en cuenta todos los procesos involucrados, internos y externos a la institución, lograr la buena ejecución y buen uso, para no dejar nada fuera de la observación del gestor y que resulte necesario en el proceso de desarrollo institucional y la sostenibilidad.  

Juan Carlos Laborí García