Diagnóstico oportuno, paso previo a la innovación eficaz.
Tenemos que partir de entender que el
sector sanitario se encuentra en un proceso de cambio e innovación constante y
nosotros, somos parte de ellos, muchas veces no necesitamos de grandes
acciones, sino de acciones tácticas, en el área en que nos desempeñamos.
En este escenario tenemos que tener el
conocimiento y estar dotado de las herramientas necesarias para liderar y
gestionar los equipos de trabajo, para lograr las actuaciones necesarias y dar
respuesta a las necesidades:
1) Utilizando las evidencias que nos aporta la investigación y
los datos.
2) Implementar a partir de un diagnóstico correcto.
3) Probablemente lo más interesante en este escenario es la
coparticipación o la co-innovación, lo cual nos permitirá aumentar la
eficiencia, superar determinadas barreras, optimizar los recursos que
disponemos, disminuir los costos y añadir valor a nuestras acciones.
La innovación es la
actividad dirigida a la generación e implementación de nuevos conocimientos.
Nos estamos refiriendo al proceso creativo y de explotación de nuevas ideas
sobre la base del conocimiento individual y organizativo. Los elementos de un
sistema de innovación (interactiva, evolutiva e institucional), se refuerzan
mutuamente en el propio desarrollo de los procesos de aprendizaje y en la
transmisión virtuosa del conocimiento entre personas y colectivos. Toda
creatividad para ser implementada precisará de una estructura organizativa, de
recursos e infraestructuras y de personas, y del desarrollo de capacidades
suficientes para anticipar los efectos positivos de las innovaciones en las
necesidades y demandas (actuales y futuras) de la población (especialmente en entornos
de servicios públicos) (Luis Angel Oteo Ochoa, 2003).
El proceso innovador
El tiempo es un recurso no renovable y
no hay sistemas de innovación optimo, por lo tanto, la gestión de los cambios
tiene que partir de decisiones certeras, donde se tomen en cuenta las lesiones
aprendidas de las diferentes crisis e involucren a todos, contemplando los
recursos, procesos, procedimientos, a partir de las buenas experiencias
prácticas y dando como resultados propuestas de valor para mejorar en lo
personal y la organización.
La aplicación de una buena solución
también es innovar, justamente, es lo que está ocurriendo hacia dentro de las
organizaciones sanitarias.
Hay que poner en valor durante la
innovación el contexto, el cambio observado y los nuevos retos y roles, la
interdependencia, lo cual que impone posicionarse dentro de equipos de trabajos
multidisciplinarios e interinstitucionales, para las diferentes especialidades,
asumir el rol del “nuevo liderazgo”, la aplicación de las tecnologías a los
servicios sanitarios, el conocimiento, la visión integrada de los procesos, con
el objetivo de proporcionar seguridad y calidad a los pacientes y mejorar la
eficiencia.
…Los propios profesionales sanitarios
han estado implicados en la generación de soluciones en su entorno, adaptadas a
su marco de trabajo y con los recursos existentes, basadas en la innovación en
procesos… quizás sea una de las innovaciones organizativas a la que haya que
enfrentarse, la de oír más a los profesionales para participar con ellos en la
toma de decisiones o para apoyarles en la toma de decisiones complejas de
priorización provocadas por recursos limitados, en una sociedad que
crecientemente demanda bienestar… (Galo Peralta Fernández, 2020)
Hay que evolucionar necesariamente y así
contribuir a la evolución de nuestras organizaciones, con soluciones eficaces,
para que con ellas las instituciones pasen de ser seguras a ser sostenibles.
El proceso innovador, también debe
controlarse, lo que permitirá incorporar los recursos tangibles o intangibles
que participan en el, saber el peso que tienen en las posibilidades de éxito, evaluarse
integralmente visualizar, todas las influencias, nuestras deficiencia y
capacidades, gestionar como un gran pastel, analizarla por sesiones y después
integrar.
Aplicar los nuevos enfoques, de manera
creativa, con flexibilidad y sistematicidad, en la manera de observar y
solucionar los diferentes problemas.
El
recurso enfermera(os), es siempre objeto de innovación, integra y en su
actuación y en el recae el mayor peso de la “buena experiencia” de los
usuarios-pacientes en las instituciones sanitarias, pasan la mayor tiempo pasan
con él, en este personal se resume, y el paciente puede notar, todos los
valores que puede trasladar una organización sanitaria, una especie de columna
vertebral donde descansan el uso de otros recursos, movimientos y se vertebran
los procesos asistenciales.
Para suerte de los gestores, la
enfermería es una profesión innovadora, que ha tenido la capacidad de
adaptarse y desarrollarse, en la manera de ofrecer el servicio y sus
prestaciones, este personal ha sabido entender la innovación como todas
aquellas acciones que le permitido cambiar algo, en sus procesos y tecnologías
y dar respuesta a cambios importantes del entorno, logrando más satisfacción en
los pacientes y de los prestadores en esta área tan importante, con mejores los
resultados.
En el desarrollo de procesos
innovadores por áreas o especialidades específicas, se puede tomar como
referencia, la Anatomía Patológica, por la influencia que ejerce en la
institución por su vital importancia en los resultados y la credibilidad de la
investigación y actuaciones médicas, lo que aporta al desarrollo del proceso
docentes y el control de calidad, todo ello producto de un proceso innovador
profundo y progresivo en la introducción tecnológica, por el cambio necesario
en el enfoque y un reposicionamiento en las perspectivas de desarrollo
institucional, por su contribución al desarrollo de procesos innovadores en
otras, como la Oncología y su aplicación de la Química, la Física, la
Matemática, en las que se apoya, por el aporte en credibilidad a las
investigaciones y al prestigio institucional, generando nuevas expectativas en
los métodos de diagnóstico y las terapéuticas.
Es un análisis de nuestras
área, de recursos humanos o materiales, asistenciales o de diagnósticos, nos
permite visualizar de donde partir con procesos innovadores consecuentes y
progresivos, que se integran, alineando todos los intereses, usar recursos en
función de los resultados y solución de problemas relevantes, podamos
diagnosticar correctamente, revisando de manera critica, nuestras condiciones
iniciales, eliminar variables que confundan, tomar en cuenta todos los procesos
involucrados, internos y externos a la institución, lograr la buena ejecución y
buen uso, para no dejar nada fuera de la observación del gestor y que resulte
necesario en el proceso de desarrollo institucional y la sostenibilidad.
Juan Carlos Laborí García