El hospital, su entorno y las reformas.
5 de septiembre 2019
Las transformaciones o reformas;
Las
transformaciones o reformas de los sistemas sanitarios, pueden ser completas o
incluir áreas o elementos del sistema, las intervenciones en componentes
complejos, han sido tan necesarias, como obligatorias e impostergables, el peso
económico, los cambios del contexto, lo social y lo político, conforman, no
necesariamente por ese orden, los aspectos definitorios y elementos insustituibles
y a evaluar en esta implementación.
Por
la dinámica de tales razones no es posible saber con exactitud cómo serán los
hospitales del futuro, pero sí que serán sustancialmente diferentes a los que
conocemos hoy, incluyendo cambios importantes en su diseño de organización y
planificación, así como su rol en el sistema de instituciones de salud.
La atención a la salud en el hospital
Dentro
de las limitantes de hoy está un modelo organizativo cerrado y jerárquico, que
debe ceder su lugar a un modelo abierto, participativo, horizontal e integrado
dentro de su estructura física y hacia afuera, suponemos será una institución
complementaria, que no traduzca la hegemonía de la atención especializada ni el
hospitalocentrismo de hoy.
La
atención a la salud del hospital de hoy, es esencialmente biológica, curativa y
fragmentada, con un enfoque no adecuado de la concepción de la salud y la
enfermedad, lejos todo ello de una visión salubrista del problema y de las
concepciones más avanzadas de la gestión económica que debe tener esta
institución, que hoy no cuenta con disciplina económica, ni financiera.
Solo
unos pocos ejemplos bastan para demostrar estos elementos: El hospital ha ido
creando incluso sus propios problemas sanitarios, Resistencia Microbiana,
Superbacterias, Infecciones nosocomiales, Síndrome de Burnout, insostenibilidad
económica, no adecuada orientación de la gestión hacia determinados grupos
vulnerables, incapacidad de respuesta y falta de eficacia, la racionalidad de
los grandes hospitales ya está en cuestionamiento y el enfoque de "salud
para todos" desde Alma ATA, es contraria al planteamiento de actuación
actual.
El hosptal tradicional y sus variables de atención.
El
hospital, que el concepto de la
OMS lo define como, "una institución que suministra
camas" debiera ser propicio para su reevaluación hoy, a partir de la
incorporación de nuevas prestaciones sociales para la salud, hogares de
geriátricos, hogares de impedidos físicos y mentales, centros de
rehabilitación, hogares maternos, la
descentralización de las imágenes y los diagnósticos (elementos hacia fuera del
centro hospitalario), cirugía ambulatoria, cirugía de corta estadía, cirugía de
mínimo acceso, cirugías altamente especializadas como las oftalmológicas, o atención
clínica al paciente con enfermedad psiquiátrica (desde dentro del hospital), hacen que se redefinan las camas en los
hospitales y se enfoquen hacia nuevas variables críticas (camas necesarias vs.
responder a las demandas sanitarias), en este sentido entendemos, que no está
bien definido y estandarizado el indicador y el significado de la cama
hospitalaria. Atención sanitaria y las personas o pacientes, no son simplemente
unos números.
El
gasto sanitario en lo económico, ha sido el gran motor de los cambios, pero no
se puede perder de vista las necesidades que se imponen en la organización,
derivadas de la pérdida de funcionabilidad del hospital.
Por
ejemplo, el aumento de la carga de trabajo de los hospitales en las áreas de
agudos no está lo suficientemente justificada, es conocido que aproximadamente,
más del 50 % de los que acceden a las unidades de urgencia, son espontáneos no
justificados, que no requieren de estas prestaciones, por las políticas de
flujos y "criterios" institucionales mal empleadas, haciendo en
ocasiones insostenible el trabajo, aumentando desproporcionadamente la
asistencia, saturando y creando problemas de calidad en la atención en esta
área, se distorsionan los accesos a las unidades de graves en un 40 %, todo
ello respaldado por indicadores negativos diseñados en los sistemas
estadísticos, que solo sirven para amparar estos resultados.
Los
aspectos anteriores traducen: que más del 45% de las urgencias, las admisiones
en unidades de medicina interna y otras especialidades clínicas, así como las
de ortopedia y otras especialidades quirúrgicas, podrían ser atendidas en
servicios de ambulatorios o unidades primarias o de rehabilitación.
El control funcional del hospital.
Es
cierto que habría que vencer una resistencia cultural, estructural e
institucional, el hospital que conocemos se caracteriza en su organización y
niveles de acceso y admisión, por tener un doble sistema de control, la regulación administrativa y la de los
profesionales médicos, con responsabilidades bien definidas para cada
uno de los elementos. Hay que evaluar y diseñar indicadores cualitativos, para
medir el impacto que tiene la relación médica – paciente, la aplicación del método
clínico y las políticas institucionales, en la justificación de la existencia
del recurso cama, salvo las necesarias para responder a emergencias sanitarias.
Y lo
real es que hoy tal y como actuamos, estamos obligando a los pacientes en
oportunidades a aceptar tratamientos continuos en régimen de hospitalización,
cuando lo que necesitan son acciones intermitentes de atenciones médicas
ambulatorias a su salud.
En
términos de reducción de la cama, hay que ir a evaluar si existió aumento en
los indicadores de mortalidad, complicaciones, reingresos por cortas estadías y
visita precoz al médico por no completamiento de escalones terapéuticos durante
el ingreso hospitalario (indicadores de calidad de la atención medica),
se hace absolutamente necesario para demostrar lo injustificado de tener más
del 30% de las que disponemos hoy.
Gestión integrada, la mirada a la APS.
Debe
acercarse el día en que se realice una reformulación completa de la edificación
hospitalaria (estructura física), hoy existe discrepancia entre
la "salud total" que se persigue para la población y la esencia
actual de la atención medica en los sistemas secundarios, deberá surgir el
"hospital de ambulatorios u hospital sin camas", una institución que
elimine las barreras que existen en la atención a casos agudos, integrándose en
una red de servicios médicos, para la atención sanitaria y social, que no
necesite del concepto de "proyección comunitaria" porque será parte
integrante de la comunidad y responda a los intereses de esta y se habrá
convertido entonces el hospital en un nuevo modelo de atención continuada a la
salud de las personas.
Las transformaciones en los sistemas de salud, no son un problema nuevo, no podemos olvidar que desde el siglo XVIII, la medicina y la salud
habían sido presentadas como un problema económico, los problemas económicos
fueron los que motivaron el comienzo de las organizaciones médicas y ya desde
1971 se habla de que los problemas de salud y sus instituciones deben
enmarcarse en un contexto y surgen los modelos multicausales de enfoque en
Estados Unidos y Canadá, la producción social de salud, ha estado
siempre, íntimamente ligada al desarrollo de la sociedad y la mejoría continua
de sus instituciones.
Hoy en el mundo aumenta la preocupación por la
forma en que se organizan los servicios de salud, ya que de ello depende en
gran medida el acceso de la población a dichos servicios y la eficiencia, la
eficacia y la equidad que tengan sus acciones.
Hay que observar el futuro!!
En los años noventa comienza a hablarse de la llamada "crisis de la
salud pública" y se señalaba que estaba dada por la incapacidad de la
mayoría de las sociedades de promover y proteger su salud, se identifica a nivel
mundial una necesidad de reorganizar los servicios de salud a través de las
llamadas reformas sectoriales desarrolladas en Europa y que se extendieran al
menos en intención a los Estados Unidos. Este proceso de reforma sectorial, se
desarrolla bajo el supuesto de fomentar la equidad, mejorar la calidad de la
atención, aumentar la eficiencia, asegurar la sostenibilidad e impulsar la participación
social.
A pesar de que estos procesos de transformaciones se tornan obligatorios,
en determinados momentos de la evolución de una institución, una red de
instituciones o un sistema, motivado fundamentalmente por cambios en las
condiciones que provocaron su surgimiento o concepción organizativa inicial, el
contexto sanitario o inviabilidad económica, se coincide en que su modificación
debe ser un proceso, si se tienen en cuenta resultados favorables y otros no
tan halagüeños anteriores.
Las consecuencias de no hacerlo adecuadamente para responder a las
demandas, pueden ser tan costosas, como no hacerlo en el momento adecuado.
Dr. MSc. Juan Carlos Laborí García


Hoy más que nunca aprendemos lo imprescindible que resulta conocer nuestros hospitales y esto conlleva entender perfectamente la gestion del recurso humano, los procedimientos y la capacidad instalada real para hacer frente q situaciones incluso inimaginarias.
ResponderEliminarLos hospitales son instituciones muy complejas, con caracteristicas muy particulares, han evolucionado an el tiempo, pero los escenarios tambien, los aspectos económicos y el entorno socio-demográfico y epidemiológico, impone actualizarlos. Gracias
ResponderEliminarExcelente!!! Aprendamos de los errores y analicemos profundamente los peligros.
ResponderEliminarGracias por comentar, esa es una de las enseñanzas de esta crisis sanitaria. Tenemos vulnerabilidades, los sistemas sanitarios no estaban preparados, no supimos anticipar.
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