Las políticas de ajuste y “nuevas” necesidades básicas humanas. Pueden ser las mismas, pero nunca será como antes.
El efecto domino;
Es cierto se refiere a un fenómeno mecánico, pero aplicado a la situación actual, enlaza una serie de acontecimientos no materiales a partir de esta crisis, que no pueden escapar a la visión de ninguno de los estrategas de la planificación en cualquier nivel del sistema.
Hoy se habla más de enfermedad que de salud, la
ciencia, la biotecnología, los laboratorios, deben producir reactivos, vacunas
y medicamentos, la industria debe producir equipos, para tratar enfermos, la explicación
económica. Seremos capaces de revertir este panorama.
Como evidenciamos hoy, en el mundo tendremos cambios
en las prioridades, en las necesidades humanas y los países en sus estrategias de desarrollo,
las cuales trascienden el marco de las teorías económicas, que realizan sus
análisis basándose en el consumo tradicional.
Se tendrá más en cuenta el consumo de los servicios
sanitarios, que tienen que ser adecuadamente presupuestados, lo que obligará a
tener una visión más holística, incluir los fenómenos socio-ambientales, definiendo
indicadores cualitativos y cuantitativo con un análisis más integral y complejo.
Problema vs Oportunidad.
El enfoque con razón a la situación generada por la
crisis sanitaria mundial, verá muy necesario, colocar el derecho al empleo, la erradicación
de la pobreza, los ingresos y su distribución y el acceso a los servicios de
salud dentro de las prioridades. Intersectorialidad.
Lo cual constituye una renovación del pensamiento
socio-económico, ampliando la visión sobre los problemas del desarrollo (incluido
los países desarrollados), concediendo prioridad a factores sociales, humanos y
a los aspectos cuantitativos identificados como indicadores del desarrollo económico.
¿Qué puede ocurrir después de esta crisis sanitaria? Entre otros.
- Largas listas de espera para el acceso a los servicios sanitario, consecuencia del retraso en la atención de las enfermedades crónicas y los diagnósticos pendientes.
- Desfase en las instituciones en el indicador necesidades-planificación-recursos.
- Empeoramiento de las condiciones de vida y retrocesos sociales, en particular, entre los grupos vulnerables.
- Impacto en el bienestar social de las políticas de ajuste.
Hay que insistir en que es necesario que las políticas
de ajuste a la salida de la crisis se doten de una dimensión humana, integrarlas
en un conjunto de medidas que conduzcan a lograr bienestar social, con arreglo
a las nuevas necesidades, al aumento de la pobreza de los grupos más
vulnerables, a la reasignación de recursos y redistribuir ingresos.
Que debemos aprender:
- Lo que afecte a uno, podría afectarnos a todos.
- Orientar la meta de las políticas de salida, al mejoramiento de la calidad de vida.
- No es lo mismo meta que medios, el PIB de algunos países ha demostrado, que no indica realmente como viven determinados grupos sociales o personas.
- Hoy somos más conscientes de que los problemas globales que afectan la salud, amenazan incluso la supervivencia de la especie.
- Hay que tratar preferencialmente a determinados segmentos de la población.
- En los sectores vulnerables, los problemas estructurales se agudizan.
Nos va a resultar difícil vencer perjuicios, cambiar
paradigmas, no vamos a salir de la crisis con un nivel de conciencia superior
(salvo en personas individuales), no vamos a superar el egoísmo, el mundo no
será mucho mejor como cabría esperar, salvo los cambios en la naturaleza y
el medioambiente actuales. Seremos capases de aprender?, quiero equivocarme.
Dr. MSc. Juan Carlos Laborí García
No creo que te equivoques, lamentablemente creo que como humanidad seremos peores. Solo resta que los que seamos conscientes de esto hagamos lo que este en nuestras manos para cambiarlo al menos en nuestro círculo. 👍
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